Aitor Tornavaca jugador y capitán del Recreativo de Huelva, achacó hoy a una "rabieta del Betis" la polémica generada después de que diversas informaciones de prensa hayan señalado la discusión ocurrida en el vestuario del conjunto onubense el pasado domingo, en el descanso del partido liguero ante el Sporting de Gijón. De hecho, según se comenta, parte del plantel albiazul habría seguido las consignas derivadas de un pacto verbal, cerrado en la primera vuelta del campeonato, a favor de aquel equipo que necesitara los puntos para salvarse en el citado encuentro Sporting-Recreativo.
Sin embargo, alguno de los jugadores recreativistas no habrían estado de acuerdo sino que, al contrario, pugnaron en todo momento por el triunfo, lo cual habría suscitado esa discusión en la caseta, hasta el extremo de que el entrenador, Lucas Alcaraz, optó por salirse para no ser testigo de la misma. Sea como sea, y a pesar de que nadie desde el Betis ha dicho nada al respecto, Aitor avivó hoy la polémica al considerar que esta "situación se va a acabar en dos días, cuando acabe la rabieta del Betis".
Igualmente, el futbolista opinó que no hubo nada sospechoso en la actuación del conjunto de Lucas Alcaraz. "Ahora mismo están dándole muchas vueltas a ese partido, pero yo vi el partido por la tele y me parece que el Recreativo dio la cara en todo momento". Además, consideró que el Sporting "ganó porque quizás tenía más necesidad" aunque al futbolista le parece "muy fuerte" que se pueda pensar que los recreativistas se dejaron ganar.
Así, Tornavaca insiste en que sólo el Betis es culpable de su descenso. "Es muy lamentable, una rabieta -reiteró- y se pasará en una semana, cuando se analice la situación. El Betis bajó porque no hizo los puntos suficientes para mantener la categoría. Lo que no se puede hacer es echarle la culpa a los demás. Si no han ganado el partido es porque no han sabido o no han podido", sentenció, en alusión al Betis.