Para
Aitor Tornavaca la temporada que acaba ha sido positiva: "sí, yo creo que haciendo un balance general sí. Ha habido un poco de todo: buenos momentos y malos momentos, pero hay que quedarse con que he jugado muchos partidos y el equipo ha estado hasta el final peleando por el ascenso, que es algo muy bonito y que en principio mi idea era esa y ha salido bien. Y nada, no le puedo pedir más a este año".
Se queda la mayor parte de la plantilla, por lo que "esperamos" que la temporada que viene se siga luchando en los puestos altos de la tabla. "Nosotros lo que queremos es pelear por lo más alto, lo que pasa es que hay que empezar desde la humildad y la tranquilidad, y tampoco vender humo. A Ver qué plantilla se forma. Sí que es cierto que nos quedamos casi todos de los que tenemos contrato; a priori va a ser una plantilla competitiva, pero nunca se sabe. Todo el mundo empieza con muchas ganas, con mucha ilusión, y siempre hay tres o cuatro equipos que se pega unos chascos muy grandes".
Por último, reveló lo que les había dicho Quique Hernández a los jugadores sobre la temporada realizada: "Nos lo venía diciendo hace ya mucho tiempo, que felicidades por la temporada que habíamos hecho, que parece que se ha rodeado un ambiente un poco negativo siempre, aunque el equipo haya estado arriba, pero que nosotros tenemos que estar muy contentos de lo que hemos hecho, que es algo muy difícil de hacer, y sólo eso: felicidades y ahora nos ha deseado felices vacaciones".
"A ver el año que viene. Pero bueno, una pena. A mí me hubiera gustado que el Éibar hubiera subido, pero parecía claro que iban a ser el Cádiz y el Celta y así ha sido", finalizó.